La Autoridad Portuaria de Las Palmas presenta ante la Comisión Portuaria Nacional de Guatemala su modelo frente al cambio climático
La presidenta Beatriz Calzada y el director Francisco Trujillo exponen en Guatemala, ante más de 150 responsables portuarios internacionales, la estrategia de la Autoridad Portuaria en resiliencia, adaptación climática y transición energética
La red portuaria fija objetivos a 2030, como la integración del criterio climático en la gestión y el despliegue de soluciones como OPS, energías renovables e hidrógeno
Las Palmas de Gran Canaria, lunes 20 de abril de 2026
La Autoridad Portuaria de Las Palmas ha participado en Guatemala en la Conferencia Internacional sobre la Transición Energética y la Transformación Digital en los Puertos, organizada por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) en el marco del programa TrainForTrade, donde ha presentado su estrategia frente al impacto del cambio climático.
El encuentro, celebrado en Santo Domingo del Cerro, Antigua Guatemala, ha reunido a más de 150 representantes de comunidades portuarias de América Latina, en una cita centrada en los retos energéticos, logísticos y digitales del sector.
Durante su intervención, la presidenta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Beatriz Calzada, expuso el modelo de gestión desarrollado en el sistema portuario que dirige, destacando que “los puertos ya no son solo infraestructuras logísticas, sino sistemas críticos frente al cambio climático, donde la adaptación no es una opción, sino una condición para garantizar el servicio, la competitividad y su papel estratégico”.
En este contexto, Calzada subrayó que el impacto del cambio climático en los puertos se traduce en tres niveles clave: físico, operativo e institucional, que afectan directamente a la seguridad, la operativa y la planificación de inversiones. “En un puerto insular como Las Palmas, estos tres niveles forman una única agenda de dirección, en la que adaptación climática, continuidad del servicio y gobernanza del riesgo deben abordarse de manera integrada”.
Más del 80 % del comercio mundial depende del sistema portuario
En su exposición, Calzada recordó que más del 80 % del comercio mundial se canaliza a través de los puertos, lo que convierte el cambio climático en un riesgo sistémico para la economía global.
Desde el punto de vista técnico, los puertos están expuestos tanto a riesgos agudos, como temporales o eventos extremos, como a riesgos crónicos, entre ellos el ascenso del nivel del mar o el aumento de temperaturas, factores que afectan simultáneamente a infraestructuras, operaciones y servicios.
En el caso del Puerto de Las Palmas, esta exposición se ve reforzada por su condición de nodo atlántico que conecta Europa, África y América, así como por su carácter insular, lo que lo convierte en una infraestructura esencial para el abastecimiento, la movilidad y la actividad económica del territorio.
Asimismo, durante su intervención puso el foco en la necesidad de trasladar el riesgo climático al ámbito de la toma de decisiones mediante herramientas que permitan priorizar inversiones, planificar infraestructuras y mejorar la resiliencia operativa.
Además, Calzada destacó que “la resiliencia portuaria no consiste solo en resistir impactos, sino en mantener el servicio, recuperarse con rapidez y evitar que las perturbaciones se trasladen a la cadena logística, generando retrasos, sobrecostes o pérdida de fiabilidad”.
Este enfoque se articula en una agenda concreta para el periodo 2026–2030, que incluye la identificación de activos críticos, la integración del criterio climático en proyectos y concesiones, el uso de indicadores homogéneos y el refuerzo de la coordinación institucional con administraciones, operadores y organismos internacionales.
Calzada concluyó que “la transición energética de los puertos no es una opción táctica, sino una cuestión de resiliencia, competitividad y visión de futuro, que solo puede abordarse desde la cooperación entre instituciones, empresas y organismos internacionales”.
Descarbonización, eficiencia y nuevas energías: ejes de la transición
La conferencia ha abordado también los principales desafíos energéticos y digitales del sector portuario, desde la descarbonización hasta la transformación tecnológica de las cadenas logísticas, así como la necesidad de adaptar los puertos a un entorno operativo cada vez más exigente.
En este marco, la Autoridad Portuaria de Las Palmas ha presentado su hoja de ruta en materia de transición energética, basada en la integración de tecnología, operación y regulación en un modelo coordinado.
Entre las iniciativas destacadas se encuentra el desarrollo del suministro eléctrico a buques en puerto (OPS), considerado una de las medidas de mayor impacto inmediato para la reducción de emisiones en atraque, así como la implantación de soluciones de eficiencia energética, autoconsumo renovable y almacenamiento energético.
En este sentido, el director de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Francisco Trujillo, explicó que “el Puerto de Las Palmas ya cuenta con dos muelles electrificados. Además, se impulsa un banco de ensayos para plataformas fotovoltaicas flotantes y generadores undimotrices, y se posiciona el puerto para la eólica marina y nuevos combustibles. Finalmente, la hoja de ruta con la que trabaja la Autoridad incluye autoconsumo, reducción progresiva de emisiones, corredores verdes y actuaciones de mejora ambiental como los arrecifes biomiéticos”.
Francisco Trujillo advirtió que las medidas que se están llevando a cabo han permitido reducir la huella de carbono, así como el consumo en gasto energético. “Descarbonizar un puerto es ordenar infraestructuras, energía y operación en una misma hoja de ruta, y para descarbonizar hay que hacerlo de forma ejecutable y competitiva. El Puerto de Las Palmas puede aportar una visión atlántica e insular muy útil en cuanto a OPS, transición de combustibles, renovables marinas y competitividad logística”, apuntó.
Por otro lado, el puerto avanza en proyectos vinculados al hidrógeno verde y a las energías marinas, con iniciativas como RESH2PORT o RENMARINAS, orientadas a convertir el entorno portuario en una plataforma de innovación tecnológica y ensayo de nuevas soluciones energéticas.
En paralelo, la estrategia contempla la preparación de infraestructuras para combustibles alternativos, apostando por un modelo flexible que permita adaptarse a distintas soluciones energéticas sin comprometer la competitividad del puerto.

