La Cancha de Barrial se transforma en un gran espacio de juego y convivencia

‘Barrios Vivos’ reúne a niños, madres, padres, abuelos y abuelas en una mañana
marcada por la diversión y el encuentro familiar
La Cancha de Barrial se transformó este sábado en un gran espacio de juego, diversión y
convivencia con la celebración de una nueva jornada de ‘Barrios Vivos’, una iniciativa
que volvió a acercar al barrio una propuesta especialmente pensada para la infancia y las
familias.
Desde primeras horas de la mañana, la Cancha fue recibiendo a madres, padres, abuelos,
abuelas y niños, que participaron en una jornada en la que los más pequeños fueron los
grandes protagonistas. Los hinchables, los talleres creativos, el pintacaras y las
diferentes propuestas preparadas para la ocasión hicieron que el recinto se llenara de
actividad, risas y momentos compartidos.
Los niños y niñas disfrutaron de principio a fin de las actividades, mientras sus familias
acompañaban y compartían con ellos una mañana diferente. La presencia de varias
generaciones convirtió la jornada en un auténtico encuentro familiar, donde abuelos y
abuelas pudieron disfrutar junto a sus nietos y donde madres y padres encontraron
también un espacio para compartir con otras familias del barrio.
El presidente de la Asociación de Vecinos Amagro, Pepe García, destacó la respuesta de
las familias y puso en valor el protagonismo de la infancia dentro de las fiestas y de la
vida de Barrial.
“Los niños son una parte importante de nuestras fiestas, son el presente y el futuro de
nuestro barrio”, señaló García, quien mostró su satisfacción por comprobar cómo la
actividad consiguió reunir a diferentes generaciones en torno a los más pequeños.
Para el presidente de la entidad vecinal, la mañana fue especialmente significativa
porque «los niños se lo pasaron pipa, que era precisamente lo que queríamos, pero
además conseguimos que madres, padres, abuelos y abuelas compartieran con ellos este
momento».
García destacó también que este tipo de actividades permiten «seguir haciendo barrio»,
generando espacios donde las familias puedan encontrarse y donde los más pequeños
puedan crecer vinculados a su entorno. “Queremos que nuestros niños disfruten de
Barrial, que participen en sus fiestas y que desde pequeños sientan que este también es
su espacio”, añadió.
La jornada se desarrolló dentro del proyecto ‘Barrios Vivos’, una iniciativa que forma
parte de Gáldar Educa y que se desarrolla en el marco del Plan Corresponsables,
impulsado por el Ayuntamiento de Gáldar a través de la Concejalía de Educación, con la
colaboración de la Federación Canaria de Municipios (FECAM) y Ocho Pies.
El proyecto tiene como objetivo llevar propuestas educativas, culturales, creativas y de
ocio familiar a diferentes barrios de Gáldar, generando espacios de participación y

convivencia en los propios entornos vecinales. Barrial ya había acogido una edición de
‘Barrios Vivos’ en 2025 y volvió este año a formar parte de este recorrido por los
barrios del municipio.
Desde la A.V. Amagro se valoró especialmente la participación registrada durante la
jornada y la posibilidad de que la Cancha de Barrial se convirtiera durante toda la
mañana en un punto de encuentro para las familias.
La entidad vecinal considera que actividades de este tipo contribuyen a mantener viva la
participación en el barrio y permiten que los más pequeños tengan también un papel
protagonista en sus fiestas. La imagen de niños jugando mientras madres, padres,
abuelos y abuelas compartían el espacio dejó patente el carácter familiar e
intergeneracional de la jornada.
La mañana terminó dejando un balance muy positivo y, sobre todo, muchas sonrisas
entre quienes participaron. ‘Barrios Vivos’ consiguió convertir la Cancha de Barrial en
un espacio donde jugar, crear, compartir y disfrutar juntos, demostrando que la
convivencia también se construye a través de momentos sencillos que reúnen a varias
generaciones.
Con esta jornada, Barrial continúa incorporando propuestas dirigidas a todas las edades
dentro de su programación festiva y reforzando la idea de que los niños no solo son el
futuro del barrio, sino también una parte esencial de su presente.