El Ayuntamiento de Guía apela a la empatía ciudadana hacia las personas con alta sensibilidad sensorial

El Consistorio pide colaboración y solidaridad para que se cumpla
la señal que prohíbe el uso del claxon en la calle Hierro, en
Becerril, donde reside un menor con alta sensibilidad sensorial
Guía, 21 de octubre de 2026.– El Ayuntamiento de Guía hace un
llamamiento a la colaboración y la sensibilidad de la ciudadanía para
respetar la señal de tráfico que prohíbe el uso de señales acústicas en la
calle Hierro, en el barrio de Becerril, donde reside un menor con alta
sensibilidad sensorial. La señal se instaló a petición de la familia del
menor, con el objetivo de favorecer un entorno más adecuado a sus
necesidades.
Desde las áreas de Tráfico, que dirige el alcalde, Alfredo Gonçalves
Ferreira, y de Política Social, bajo la responsabilidad de Alejandro Rivero,
se quiere concienciar a la población sobre las consecuencias que puede
tener el uso innecesario del claxon en las personas con alta sensibilidad
sensorial. Los ruidos fuertes e inesperados pueden provocarles estrés,
ansiedad, dolor y un intenso malestar, con efectos negativos en su
bienestar y su salud.
El regidor guiense pide “a mis vecinos y vecinas que contribuyan a que
Guía sea un municipio más sensible, inclusivo y respetuoso con la
diversidad, donde la solidaridad se traduzca en acciones concretas y
cotidianas, como esta para la que ahora solicitamos su comprensión y
ayuda”, señala. Asimismo, agradece de antemano “la colaboración que
estoy seguro nos van a brindar en este asunto tan delicado y con el que
estaremos caminando, entre todos, hacia una ciudad donde el bienestar
de las personas sea una responsabilidad compartida” señaló Gonçalves
Ferreira.

En el mismo sentido, se pronunció el concejal de Política Social,
Alejandro Rivero, quien subrayó “la necesidad de ponernos en el lugar del
otro, haciendo un esfuerzo para actuar teniendo en cuenta las necesidades
de los otros ya que no todas las personas perciben y experimentan el
entorno de la misma manera”, destacando que “en ocasiones, pequeños
cambios en nuestros hábitos pueden marcar una gran diferencia para
quienes conviven con dificultades que no siempre son visibles, como es el
caso de las personas con alta sensibilidad sensorial”, indicó.
Ambos responsables políticos recuerdan que lo que para algunas personas
puede ser un gesto cotidiano, como tocar el claxon para saludar a un
conocido o llamar la atención de alguien para otras puede convertirse en
una experiencia especialmente difícil. Por ello apelan a la empatía, la
comprensión y la generosidad de todos y todas ya que, explican, se trata
no sólo de cumplir con una señal de tráfico sino también de contribuir al
bienestar de una persona para quien los sonidos intensos e inesperados
pueden suponer una dificultad importante.