El campeón mundial de ‘bodyboard’ comparte su largo camino hacia el triunfo mientras estudiaba una carrera

El único español campeón mundial de la modalidad, Armide Soliveres Acuyo, ofrece una charla el día 6 de abril, a las 18.30 horas, en la Biblioteca Insular, explica cómo lo consiguió mientras estudiaba Enfermería

 

Las Palmas de Gran Canaria, 1 de abril de 2026.- La Biblioteca Insular recibirá al campeón mundial de ‘bodyboard’ de 2024, el canario Armide Soliveres, el día 6 de abril, a las 18:30 horas, quien ofrecerá una conferencia en la que explicará los pasos que dio hasta coronarse campeón mundial de ‘bodyboard’ mientras compaginaba sus estudios universitarios. El propósito de este encuentro es “motivar a los más jóvenes y hacerles ver que todo esfuerzo tiene su recompensa, mostrando los valores que me persiguen en mi día a día”, expone el joven deportista canario. La conferencia se enmarca en la actividad prevista en el programa Abril-Libro prevista por la Consejería de Cultura el Cabildo grancanario para conmemorar el Día del Libro en todos sus centros culturales.

El joven siente la responsabilidad y el deseo de motivar a las nuevas generaciones a que luchen por sus sueños, independientemente de lo difíciles o lejanos que puedan parecer. “Quiero que entiendan que el camino no es fácil, que habrá obstáculos, momentos de duda y sacrificios, pero que, con disciplina, constancia y una mentalidad fuerte, es posible llegar mucho más lejos de lo que uno imagina”. La charla nace de su amor por el deporte que le ha dado todo.

A través de su experiencia, quiere aportar su experiencia para que los jóvenes se acerquen a ese deporte, lo conozcan y se enamoren como lo hizo él. “Porque no se trata solo de competir o ganar, sino de los valores, las oportunidades y las lecciones de vida que te aporta el deporte. Si con mi historia consigo inspirar   a una persona a dar el paso, a creer más en sí misma o a no rendirse, entonces todo esto ya habrá valido la pena”, explica.

Soliveres cuenta que durante años tuvo que aprender a equilibrar dos mundos muy exigentes: el deporte profesional y la carrera de enfermería. “No fue nada fácil. Mi día a día requería mucha organización; muchas veces estudiaba en aeropuertos, en hoteles o después de entrenar, aun estando cansado”. Reconoce que hubo momentos en los que tuvo que renunciar con tal de tomarse un descanso.

“Pero tenía claro que mi formación también era parte de mi futuro. Igual que en el deporte, todo se basó en la disciplina y la constancia. Sabía que el bodyboard era mi pasión, pero también que quería construir un camino fuera de él”. Hoy, después de terminar la carrera y ser enfermero, el joven campeón puede decir que todo ese esfuerzo ha merecido la pena.

Sus comienzos en el bodyboard

 

Sus inicios en el deporte comenzaron cuando tenía entre 8 y 9 años, en el Club de Surf Oleaje, siguiendo los pasos de mi hermano mayor, que ya practicaba allí. Todo empezó gracias a la motivación de su padre, que quería que se incolucraran en un deporte acuático. “Aunque no vivíamos cerca de la costa, hizo todo lo posible por impulsarnos a movernos, a mantenernos activos y a crecer a través del deporte”, cuenta Armide. Su hermano destacaba mucho desde el principio, pero él también aprendía cada día. Ambos jugaron un papel clave, motivándole a superarse. “Desde pequeño vieron mi potencial, y junto a mi padre, estuvieron siempre empujándome para que diera lo mejor de mí”.

Ese esfuerzo empezó a dar sus frutos cuando, con 12 años, consiguió su primer gran logro: se proclamó como Campeón de España Sub-14. A partir de ahí, no dejó de competir ni de exigirse. “La disciplina y la constancia se convirtieron en mis pilares, y gracias a ellas hoy estoy donde estoy: siendo el primer europeo en lograr un campeonato mundial junior y el primer español en convertirse campeón mundial open”. En 2025 se alzó con el Iquique Bodyboard Pro 2025 gracias a sus maniobras que le aseguraron la victoria en Chile.

Cuando ganó en 2024 el Campeonato Mundial de Bodyboard, Armide Soliveres sintió como si todo esfuerzo de años, cada entrenamiento, cada sacrificio y cada momento duro, cobrara sentido de golpe para él. “Sentí un orgullo enorme, no solo por mí, sino por mi familia, por mi entrenador y por todas las personas que siempre estuvieron apoyándome”. Para él También fue una liberación, como quitarse un peso que llevaba mucho tiempo encima. En ese momento entendió que la disciplina y la constancia realmente marcan la diferencia. “Pero más allá de la victoria, lo que sentí fue que ese no era el final, sino el comienzo de algo aún más grande”, concluye.