FLECHA VALONA y su viaje al pasado con «Seres Nostálgicos» 

Si algo define los singles de Flecha Valona es su capacidad para despertar recuerdos, nos teletransportan a esos momentos de nuestra infancia que creíamos olvidados: regresar a casa de la abuela, revivir aquellas cenas familiares o sentir de nuevo las tardes infinitas de verano. 

Con el lanzamiento de Seres Nostálgicos (Esmerarte, 2025), disponible desde hoy, viernes 28 de noviembre, el artista jerezano nos invita a adentrarnos en un mundo mágico impregnado de esa nostalgia que nos trae nuestra memoria.

Este nuevo single continúa el camino marcado por su su anterior sencillo, Peligro de Muerte (Esmerarte, 2025), y profundiza en cómo el paso del tiempo nos transforma inevitablemente en seres nostálgicos. Las armonías, los sintetizadores y la melodía marcada por la trompeta hacen que el tema cobre vida y posicione a Flecha Valona como una de las referencias en la escena independiente andaluza

El single está producido por Íñigo Bregel (Los Estanques), quién, junto a Ezequiel, conforma una dupla cuya complicidad se refleja de manera natural en cada detalle.

Comenta Ezequiel: 

“Seres Nostálgicos” nos describe en su letra desde el duro proceso de composición de una canción hasta cómo la música es capaz de atraparte, enumerando brevemente alguna de las armas que utiliza para ello. 

Explica parcialmente, en algo más de 3 minutos, el proceso por el que alguna melodía se «te pegue al oído y no puedas soltarla» en todo el día, años o vidas, incluso en el nuevo paradigma musical actual donde las canciones para muchos duren 30 segundos. 

Es un breve tratado que de una forma u otra reivindica también el trabajo y el tiempo invertido por los autores a la hora de crear una composición, la cual, a veces sí y en la mayoría de los casos no, se ve recompensada por parte de los oyentes, creándose himnos universales que trascienden algunos para toda la vida o toda una vida. Esto último, depende de lo que signifique esa canción, estrofa, puente o estribillo para cada oyente o si coincide para un grupo de ellos.

Subraya, con todo ello, el poder que puede llegar a tener la música y lo necesaria que fue y es actualmente, estando presente en todos nuestros ámbitos.

Respecto al proceso de grabación fue un momento extraordinario cuando Íñigo Bregel, productor del tema, encendió el Hammond (uno de verdad, nada de plugins) y puso a tope el volumen del Leslie. El estudio se iba a caer. Destacar también los arreglos con las frases y arpegios de piano y sintetizador, los cuales dan unos toques “clásico y vanguardista” a esta canción y la elevan para mí a niveles muy cercanos a la troposfera. ¡Buen trabajo Iñigo!