Barrial reconoce la trayectoria de Lali la Panadera, una mujer vinculada durante más de 40 años a la Escala en Hi-Fi
La plaza José Rodríguez Quintana de Barrial acogió en la noche de este miércoles una
nueva jornada de Escala en Hi-Fi, protagonizada por los grupos Las Divinas, de Gáldar,
y Tamadaba, de Agaete. Entre ambos grupos artísticos reunieron sobre las tablas a 15
artistas que, a través de sus caracterizaciones e interpretaciones, hicieron viajar al
público por diferentes épocas y estilos musicales. Por el escenario pasaron, entre otros,
Paloma San Basilio, Luis Fonsi, Rocío Jurado, Perlita de Huelva, Marisela y Marco
Antonio Solís, ofreciendo una noche cargada de música, recuerdos y mucho
espectáculo.
El acto estuvo presentado por Andrea García Fleitas, que se ha convertido ya en una de
las presentadoras habituales de las actividades que se celebran en Barrial, poniendo una
vez más su cercanía y profesionalidad al servicio de una noche especialmente emotiva.
Durante la velada también hubo espacio para el reconocimiento a una mujer muy
vinculada a la historia de Barrial y, especialmente, al mundo de la Escala en Hi-Fi:
Candelaria Quesada Montesdeoca, conocida cariñosamente como Lali la Panadera.
Lali trabajó junto a su familia en la Panadería de Cipriano, situada en el barrio de La
Montaña de Gáldar, pero su trayectoria ha trascendido con mucho su profesión. En
Barrial todos la conocemos por la estrecha vinculación que ha mantenido con nuestro
barrio desde las décadas de los años 80 y 90, cuando acudía año tras año a los
carnavales que aquí se organizaban. Su presencia era habitual en los bailes de piñata, en
los pases de modelos y en los tradicionales bailes de viudas, convirtiéndose en una de
esas personas que forman parte de la memoria colectiva de las fiestas de Barrial. Llegó
incluso a ser pregonera del Carnaval de Barrial en los años 90, compartiendo aquella
responsabilidad con Francisco Guzmán Castillo, conocido popularmente como Paco el
Carnavalero.
Pero si existe una actividad que ha marcado especialmente la trayectoria de Lali es la
Escala en Hi-Fi. Desde que comenzaron a celebrarse en Barrial este tipo de
espectáculos, Lali participaba interpretando temas de artistas como Rocío Dúrcal o Lola
Flores. Su talento para meterse en la piel de aquellos artistas hizo que se ganara el
cariño y el reconocimiento de quienes disfrutaban de aquellas galas. Tal era su
vinculación con la Escala en Hi-Fi que, cuando se formó el primer grupo de este género
en Barrial, Lali fue invitada especial de aquella gala. Y cuando, hace aproximadamente
diez años, se recuperó nuevamente la Escala en Hi-Fi en nuestro barrio, volvió a ser la
primera persona invitada a participar.
Su pasión por este mundo la llevó también a presidir en su momento el grupo Las
Eternas Estrellas de La Montaña de Gáldar, porque no había un 12 de octubre en el que
Lali no estrenara un nuevo traje para participar en la Escala en Hi-Fi de La Montaña. Su
compromiso con el movimiento vecinal tampoco puede quedar al margen. Fue una de
las mujeres que trabajó incansablemente como vicepresidenta de la Asociación de
Vecinos Nuestra Señora de Fátima y también ha sido pregonera del Carnaval de Gáldar.
Y junto a todo ello está su faceta profesional como panadera. Sus grandes bollos, sus
ricos chocolates y sus grandes queques han estado presentes en las fiestas de numerosos
barrios que, durante años, contaron con su colaboración y generosidad. Por todo ello,
Lali ha sido una mujer vinculada a la cultura popular, a las fiestas y, especialmente, al
movimiento vecinal, con una trayectoria de más de 40 años participando en las Escala
en Hi-Fi y dejando su huella allí donde ha estado.
El presidente de la Asociación de Vecinos Amagro, Pepe García, quiso poner en valor
durante el reconocimiento la figura de Lali y todo lo que representa para la historia
festiva y vecinal de Barrial. García destacó que Lali es una de esas personas que forman
parte de la historia viva de los barrios y que hablar de ella es hablar de fiesta, de Escala
en Hi-Fi, de Carnaval, de movimiento vecinal y, sobre todo, de una mujer que siempre
ha estado dispuesta a colaborar y aportar allí donde se la necesitaba. El presidente de la
entidad señaló además que Barrial tiene una memoria que no se puede perder y que una
de las obligaciones de la asociación es reconocer a aquellas personas que durante
décadas han ayudado a construirla, poniendo en valor que Lali ha estado vinculada al
barrio durante muchísimos años y ha dejado una huella que permanece en el recuerdo de
muchas generaciones.
Pepe García quiso remarcar también que el reconocimiento no se debe únicamente a sus
más de 40 años de trayectoria en la Escala en Hi-Fi, sino a todo lo que hay detrás de
esos años: su participación en los carnavales, su colaboración con el movimiento
vecinal, su trabajo, su generosidad y el cariño que siempre ha demostrado por Barrial.
El grupo Las Divinas también quiso sumarse al reconocimiento y dedicar unas palabras
a Lali, destacando especialmente su generosidad, su ayuda y su permanente disposición
a compartir todo aquello que sabía con quienes se acercaban al mundo de la Escala en
Hi-Fi. Las integrantes del grupo reconocieron que Lali ha sido una verdadera maestra
para todas ellas, no solo por su experiencia sobre los escenarios, sino también por todo
lo que les ha enseñado a lo largo de los años. Destacaron que detrás de cada traje, cada
actuación y cada personaje interpretado por Lali siempre ha existido una mujer
dispuesta a echar una mano, aconsejar y ayudar, convirtiéndose en una referencia para
quienes han continuado manteniendo viva esta tradición.
También quiso sumarse al reconocimiento Antonio María Benítez, quien trasladó a Lali
la felicitación de la Corporación Municipal y quiso compartir con el público algunos
recuerdos y vivencias que ha mantenido junto a ella a lo largo de los años. Antonio
recordó con especial cariño aquellos carnavales que compartieron, así como las
ocasiones en las que Lali se encargaba de prepararle la ropa para sus actuaciones. Una
tarea que, como recordó entre risas, no siempre resultaba sencilla, especialmente porque
Antonio parece que por aquella época tampoco terminaba de bajar de peso, por lo que
cada nueva ocasión suponía para Lali todo un reto a la hora de preparar y ajustar la
vestimenta. La anécdota provocó las sonrisas del público y sirvió para recordar la
cercanía, la complicidad y la amistad que han unido a ambos durante tantos años.
Lali, visiblemente emocionada pero con el ánimo y la fuerza que siempre la han
caracterizado, quiso agradecer de corazón el reconocimiento recibido y las numerosas
muestras de cariño que le llegaron desde el escenario y desde una plaza José Rodríguez
Quintana completamente entregada a su figura. Con palabras cargadas de emoción, dejó
además un claro mensaje de fortaleza y determinación, asegurando que no piensa
hundirse y que continuará luchando, dejando patente que, pese a las dificultades,
mantiene intactas sus ganas de seguir adelante.
En otro de los momentos especialmente emotivos de la noche, el público quiso
demostrarle una vez más todo su cariño y reconocimiento. La plaza José Rodríguez
Quintana se puso en pie para dedicarle una larga ovación, un gesto que emocionó a Lali
y que reflejó el enorme afecto que Barrial siente por ella después de tantos años de
participación, entrega y generosidad.
Aquel aplauso terminó convirtiéndose en uno de los momentos más especiales de la
noche y sirvió para poner de manifiesto que el reconocimiento a Lali iba mucho más
allá de su trayectoria en la Escala en Hi-Fi. Era el reconocimiento a una mujer que
durante décadas ha formado parte de la vida festiva y vecinal de Gáldar y que ha dejado
una huella muy especial en quienes han tenido la oportunidad de compartir camino con
ella.
Por todo ello, hablar de Lali la Panadera es hablar de más de cuatro décadas de historia,
de escenarios, de carnavales, de fiestas y de movimiento vecinal, pero sobre todo es
hablar de una mujer que ha sabido estar siempre al lado de los demás, ofreciendo su
tiempo, su trabajo, su generosidad y una mano tendida cada vez que alguien la
necesitaba. Esta noche Barrial no quiso reconocer solamente a la artista, a la panadera o
a la mujer vinculada al movimiento vecinal, quiso reconocer a la persona, a esa mujer
que ha dejado parte de su vida en cada fiesta, en cada carnaval, en cada Escala en Hi-Fi
y en cada lugar donde alguien necesitó de ella.
Las luces de la plaza volverán a apagarse, las fiestas terminarán y los escenarios
quedarán vacíos, pero hay personas que consiguen que su historia permanezca mucho
después de que termine la última canción. Lali es una de ellas. Su huella está en cada
carnaval, en cada traje, en cada canción, en cada gesto de generosidad y en cada
recuerdo que esta noche volvió a hacerse presente en la plaza José Rodríguez Quintana.

