Billy Capers llega a Las Palmas: la feria donde la infancia vuelve a encenderse
Por Vidal Bolaños
Hay lugares que no se visitan solo con los pies. Se visitan con la memoria. Con esa parte de nosotros que todavía se asombra al ver una luz encenderse, una carpa levantarse, un payaso cruzar la plaza o una música de feria escaparse entre la gente como si viniera de otro tiempo.
Este fin de semana, Las Palmas de Gran Canaria tiene una cita con esa emoción antigua y necesaria: La Fabulosa Feria de Billy Capers, una experiencia que transformará el Anexo del Estadio de Gran Canaria en un universo de circo, fantasía, humor, música, pasacalles y asombro para todas las edades. Durante tres días, del 29 al 31 de mayo, la ciudad se abre a una feria que no quiere ser solo un plan familiar, sino una invitación a mirar el mundo con ojos nuevos.
Billy Capers propone algo que hoy parece casi revolucionario: detenerse. Apagar por unas horas el ruido de lo urgente y dejarse llevar por la risa, el vértigo, la música en directo, los personajes imposibles y esa alegría compartida que solo aparece cuando grandes y pequeños miran hacia el mismo escenario. Habrá circo, acrobacias, clown, teatro, mimo, música, food trucks, juegos, pasacalles y animación continua; una programación pensada para que siempre esté ocurriendo algo, para que cada rincón tenga vida y cada visitante encuentre su propio momento de magia.
Pero esta feria tiene también un latido profundamente canario. Entre sus momentos más especiales figura el homenaje a Pinito del Oro, la gran artista nacida en Las Palmas de Gran Canaria que convirtió el trapecio en leyenda. Su historia pertenece a esa memoria colectiva de quienes entienden el circo no solo como espectáculo, sino como valentía, disciplina, belleza y riesgo. Pinito debutó siendo niña, conquistó escenarios internacionales y fue reconocida con importantes galardones, entre ellos el Premio Nacional de Circo y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.
Por eso, Billy Capers no llega simplemente con luces y música. Llega también con una pregunta que nos toca a todos: ¿cuándo dejamos de sorprendernos? ¿En qué momento cambiamos la ilusión por la prisa, la curiosidad por la rutina, el juego por la pantalla? Tal vez una feria como esta sirva precisamente para eso: para recordar que el asombro no pertenece solo a la infancia. También los adultos necesitamos volver a sentir que algo inesperado puede ocurrir delante de nosotros.
La Fabulosa Feria de Billy Capers ya demostró en anteriores ediciones su capacidad para reunir a públicos diversos. En Arrecife, más de 20.000 personas participaron en una edición que llenó la ciudad de magia, humor, circo y creatividad, convirtiendo las calles en un espacio de encuentro familiar y cultural. Ahora, el espíritu de esa feria llega a Gran Canaria con una propuesta que mira al pasado sin quedarse en él: recupera la estética de las ferias de antaño, pero la trae al presente con artistas, actividades y experiencias pensadas para el público de hoy.
Para las familias, será un plan completo. Para los niños, una puerta abierta a la imaginación. Para los mayores, quizá un viaje a aquellas ferias donde todo parecía más grande: los carruseles, las luces, el algodón dulce, la música, la emoción de esperar a que empezara la función. Para los jóvenes, una oportunidad de descubrir que el circo sigue vivo, que el humor físico todavía une, que la calle puede convertirse en escenario y que no todo lo memorable ocurre detrás de una pantalla.
Billy Capers nos recuerda que la cultura también puede ser celebración. Que una ciudad necesita espacios donde encontrarse, reír, caminar sin prisa y compartir una emoción sencilla. Y que el circo, cuando se hace con alma, sigue teniendo algo sagrado: nos reúne alrededor de lo imposible para demostrarnos que todavía somos capaces de creer.
Este fin de semana, Las Palmas no solo recibe una feria. Recibe una invitación a volver a mirar. A volver a jugar. A volver a emocionarse. Porque, en tiempos donde casi todo pasa deprisa, tal vez el verdadero espectáculo sea atreverse a recuperar la ilusión.
La Fabulosa Feria de Billy Capers estará en el Anexo del Estadio de Gran Canaria del 29 al 31 de mayo. Una cita para niños, familias, amantes del circo, curiosos, nostálgicos y para todos aquellos que aún conservan, en algún rincón del corazón, las ganas de decir: “guau”

