| Hace unos meses, dio la vuelta al mundo la imagen de un músico que tocaba el violonchelo sobre las ruinas de Beirut. Aquel vídeo, grabado en una pausa entre dos ataques israelíes, se convertiría inmediatamente en un símbolo de resistencia cultural, esperanza y necesidad de conexión humana en medio del caos. Fue también la chispa que inició Bailar en Beirut, la nueva canción de unos Vetusta Morla decididos igualmente a que su música sea un acto de resistencia y dignidad a través del arte.
Además de eso, Bailar en Beirut —que se estrena hoy 9 de octubre— es una canción que remite a la frescura y espontaneidad de sus inicios, unos años en los que, precisamente en la capital del Líbano, vivieron uno de los episodios más determinantes de su carrera. Allí, en 2004, en un festival llamado Anti-Crise, se embarcaron en una experiencia humana y artística absolutamente estimulante, que estrechó su vínculo como amigos y como compañeros de banda. “La leyenda dice que el impacto en nosotros fue tal que la última noche de nuestra estancia allí, subidos a la azotea de la casa otomana donde se celebró el festival, sellamos el juramento de hacer siempre todo lo que estuviera en nuestra mano por continuar esta aventura fabulosa”, recuerdan ahora.
Recuperan ahora las imágenes de aquel concierto de Beirut de hace 22 años para el videoclip de la canción, en diálogo con imágenes actuales de los ensayos de la nueva gira y de su primer concierto en Barcelona el pasado 2 de octubre. Una pieza que, en palabras de su director Iván Blanco, se mueve “entre el archivo y el directo, entre la distancia y el recuerdo, frente a lo único e irrepetible del escenario”, trazando así un puente entre el origen de la canción y su llegada, tantos años después, al directo. |